Nuestras Memorias, tu blog amigo

Sean bienvenidos y bienvenidas a nuestro blog, en él encontrarán orientaciones e indicaciones para la realización de sus prácticas todas y todos estudiantes de las asignaturas de historia.

Desde aquí podrán realizar y compartir experiencias, estudios e investigaciones, que acrecentarán nuestro saber, nuestra formación.

miércoles, 15 de junio de 2016

Guía de Estudio No. 2

Fundamentos de Historia  Social Dominicana.
Guía de estudio  No. 2.
1.- Unidad 4. Finales del siglo XVI y Siglo XVII.
- Investiga y caracteriza el siglo XVII en la isla de Santo Domingo.
- Causas y consecuencias de las Devastaciones de Osorio.  El situado, las cimarronadas, pueblos abandonados, pueblos fundados. (Colóquelos en un mapa)
- Como influyó la conquista y colonización de América  en el desarrollo del capitalismo en Europa.
- Cómo incidió el atraso económico español  en sus manifestaciones en la colonia.
-  Cómo afectaron las guerras religiosas (reforma y contrarreforma)  en el Caribe?
- Quiénes fueron los corsarios, bucaneros, filibusteros, engagés  y que función jugaron durante el siglo XVII en el Caribe
- La Paz de Nimega y Tratado de Ryswick.
- Trata negrera y Comercio Triangular.
- Investiga sobre la invasión de Penn y Venables. Haz un comentario breve.
2.-  Unidad 5.- Siglo XVIII.
- Haga una reflexión personal sobre el surgimiento de la colonia francesa.
- Haga un resumen de las características económicas y  sociales del siglo XVIII en la parte occidental de la isla de Santo Domingo. (Sistema de plantaciones esclavistas)
- Haga un resumen de las características económicas y  sociales de este siglo  en la parte oriental  de la isla de Santo Domingo (español) (Sistema del Hato Ganadero)
- Investiga sobre la Rebelión de los capitanes. Haz un breve comentario.
- En mapa de la isla marcar villas fundadas en Santo Domingo español durante este siglo y la línea fronteriza resultado del tratado de Aranjuez.
 3.-  Unidad 6. Revolución Haitiana. Inicio del siglo XIX en Santo Domingo.
- Resuma causas y consecuencias de la Revolución francesa.
- Haga un cuadro resumen con las etapas y características de la Revolución Haitiana.
- Diga las características del régimen louverturiano. La abolición de la esclavitud. Unificación política de la isla bajo el dominio francés.
-  Explique en qué consistieron y cómo incidieron en la isla de Santo Domingo los siguientes tratados:   Basilea, San Miguel de la Atalaya y Aranjuez.
 - Comente por escrito las medidas tomada por Ferrand en la colonia, durante la era de Francia en Santo Domingo.
- Diga en que consistió y qué logra la guerra de la Reconquista. Qué fue la Junta o Asamblea de Bondillo.
- Diga las características socioeconómicas de la época de España Boba en el Santo Domingo Español, en la isla.
 - Diga en que consistieron los movimientos de Mendoza y Mojarra y el de los italianos, en el que diga las clases sociales implicadas, los objetivos que perseguían, quienes fueron sus líderes y cómo terminaron.
-  Haga un cuadro de los gobernantes durante la España Boba en la colonia de Santo Domingo español  y en que se destacó cada uno.
- Describa y explique por escrito la Independencia Efímera o Estado Independiente de Haití Español.
4.-  Unidad 7
-  Haga una lista sobre las medidas políticas, económicas y sociales tomadas por Boyer cuando unificó la isla a partir de 1822.
- Explique las condiciones económicas que caracterizan la isla durante la unificación 1822 – 1844.
- Explique la relación que se manifiesta entre las clases sociales  (alto comercio, campesinado, parcelario, cortadores de madera, hateros y pequeña burguesía urbana) con la manera en que gobierna  Boyer.
-  Explique por escrito las causas, desarrollo y consecuencias de la Conspiración de los Alcarrizos.
- Investigue sobre las expresiones políticas de las clases: Movimiento de la Reforma. La Trinitaria y los Anexionistas. Plan Levasseur.

Ver los siguientes enlaces y comentarlos en clase.










Para desarrollar esta guía puede usar los libros  siguientes:
Ø Filiberto Cruz Sánchez. Historia de República Dominicana.
Ø Juan Francisco Martínez Almánzar.  Manual de Historia Crítica Dominicana.

Ø Emilio Cordero Michel. Obras Escogidas. Cátedras de Historia Social, económica y política dominicana.


martes, 31 de mayo de 2016

Verano 2016. Bienvenida


Buena tarde y buena  noche. Estudiantes de las sec.20 y 38 de Fundamentos de Historia Social Dominicana. (HIS 011) en el verano 2016. Sean bienvenidos y bienvenidas.
En la columna derecha, de esta página se observa una lista de temas, son enlaces, que al dar clic sobre ellos le abren un documento bajo ese título. En el quinto enlace de esta columna aparece el titulo Programa de la Asignatura: Fundamentos de Historia” este es el programa de esta asignatura, que les invito a bajar e imprimir. Si se le dificulta, en la fotocopiadora al lado de la Facultad de Arte lo pueden imprimir.
Una vez que lean el programa, se darán cuenta que es amplio, para trabajarlo podríamos usar varios textos, artículos, documentales, etc. 
De inmediato le informo que para trabajar  la unidad número pueden buscar aquí mismo un power point  referida a este contenido en este enlace http://www.slideshare.net/wandacal/fundamentos-de-historia-social-dominicana-11?ref=http://wandacal-nuestrasmemorias.blogspot.com/
 y el artículo titulado Conceptos y metodología de la investigación histórica, en este enlace http://www.redalyc.org/articulo.oa?id=21416134003
La conferencia de Carlos Barros "Por un nuevo concepto de historia" en el enlace https://www.youtube.com/watch?v=f_41qV42A1I&list=PLhFmqyqYaz1HpVuTBuv9CXGSlu-fZdSvt
Ya en el día 30 de mayo, primer día de clases, acordamos los que asistimos a clase, que la calificación se obtendrá de la manera siguiente, en ambas secciones:

Asistencia y participación ---- 20 puntos
Dos exámenes parciales y final ----- 50 puntos
Practica --- 30 puntos, la cual consistirá en la realización de guías de estudio.
Un total de 100 puntos.

Sugiero como libros de apoyo:
 Historia de República Dominicana.  Autor: Filiberto Cruz Sánchez. (cuidado el que es completo no el que es tomo uno)

Manual de Historia Crítica Dominicana. Autor: Juan Francisco Martínez Almánzar.
Para las unidades del programa que abarcan los contenidos desde el inicio hasta la independencia nacional, pueden utilizar el libro Obras Escogidas. Cátedra de Historia Social, Económica y Política Dominicana. Autor: Emilio Cordero Michel. Lo pueden obtener por este enlace http://www.agn.gov.do/sites/default/files/libros/pdfs/Vol.%20257_Obras_escogidas_Catedras_de_historia_social_econ%C3%B3mica_y_pol%C3%ADtica_dominicana.pdf
Este libro lo pueden bajar gratuito, pero a quien le interese, tengo entendido que el Archivo General de la Nación cuesta RD$300.00 (trescientos pesos).

Quedé comprometida el lunes a publicar la guía número 1.  A continuación, es lo que sigue:

Guía de estudio 1.-
1.-  Leer el power point  de la unidad 1, publicado su enlace arriba. Hacer anotaciones y preguntas que le sean pertinentes. Escuchar la conferencia “Un nuevo concepto de historia” por Carlos Barros. Se comentan en clase presencial.
2.- Leer el documento ¿Cuál es el nombre de nuestra isla? De la autoría de Juan Daniel Balcácer, luego sintetiza en media página lo que te ha sido más importante.
3.- Leer y resumir el tema uno del libro Obras Escogidas. Cátedra de Historia Social, Económica y Política Dominicana. Pág. 23 hasta la pág. 47. (Este libro lo puede descargar esta en PDF.) Este capítulo se refiere a Europa a finales del siglo XV y la empresa de Colón.
4.- A finales del siglo XV,  época en que se da la invasión española a lo que hoy es América, Europa estaba en la Edad Media. Para ver sus características puedes ver el documental en el enlace https://www.youtube.com/watch?v=lTPKEogQrJE. (Opcional)

5.- leer en el  libro  “Obras escogidas Cátedras de historia social, económica y política dominicana” de la página 47 hasta la 61  que trata la Cultura Indígena. Haz las anotaciones que consideres relevantes. Puedes leer también en  http://es.slideshare.net/wandacal/la-cultura-tana-9951540 ,   http://www.jmarcano.com/mipais/historia/tainos.html    y http://www.jmarcano.com/mipais/historia/tainos2.html.

6.- Resume del libro “Obras escogidas Cátedras de historia social, económica y política dominicana”  desde la página 63 hasta la 137, referido al tema Sistemas de Colonización impuesto por los españoles en la isla de Santo Domingo.
7.-  Leer  y comentar en clase el Versainograma a Santo Domingo de Pablo Neruda http://www.cielonaranja.com/neruda2.htm  y el poema la Maldición de la Malinche. https://www.letras.com/amparo-uchoa/964887/ este también está en youtube https://www.youtube.com/watch?v=kSBLQM5KUec
8.- Ver las películas:

 Amistad (Esclavitud) Esta en capítulos en  https://www.youtube.com/watch?v=icVl9Ont9Qw&list=PL8B5F49C766D7ED9D

lunes, 30 de mayo de 2016

Nuestras Memorias 0

Los seres humanos somos tanto cuanto tenemos memoria, a partir de las cuales construimos nuestro presente y por consiguiente lo que somos hoy y seremos en el futuro.

Hace una semana estuve en una actividad religiosa, la esencia de esta actividad reflexiva fueron "Las Bienaventuranzas". El conferenciante presenta, además de las del Sermón del Monte, en Mateo 5: 1 - 12. un número significativo de Bienaventuranzas que se encuentran a lo largo, profundo y ancho de la Biblia. De manera especial me marcó el versículo Proverbios 10:7, "La memoria del justo será bendita", ...  presentado como Bienaventuranza, de forma magistral por nuestro conferenciante David Cortés.
Entre otras ideas, señalaba, "La memoria del justo será bienaventurada". Llevando a sinónimas estas dos palabras, bienaventurada y bendita.
Lo que vamos viviendo en el mundo, cada vez más, deduce falta de memoria, olvido, desagradecimiento, no reconocimiento del otro y de lo que han hecho por nosotros. Empezando por madres y padres y su relación con los hijos e hijas, se vuelven unas relaciones frías, donde no hay una manifestación de amor, ni aprecio, ni de buen trato. Lo mismo ocurre entre entre hermanos y hermanas, vecinos y vecinas, compañeros y compañeras de la niñez y la adolescencia, entre compañeros y compañeras amigas y amigos de actividades educativas, sociales, religiosas, políticas, de empleos, entre otras. Se va dando un si te he visto, no me acuerdo.
Una de las que hace más ruido, es la relación con mamá y papá, se opta y se muestra como bienestar el que los recluyamos en un hogar de ancianos, donde mueren aún estando vivos porque han sido olvidados de sus seres queridos, porque a sus seres queridos se les fue la memoria en ese aspecto de amar y honrar a nuestros padres. Y si eso es con quienes vemos, vivimos una parte importante de nuestra vida, cómo no olvidar a Jesús, el Cristo, que murió por nosotros para el perdón de  nuestros pecados.
De la misma manera, olvidamos nuestra construcción histórica de pueblo, olvidamos la historia de país y parecería irrisorio, pero con cierta facilidad se recuerdan los más lejanos y olvidamos los mas cercanos a nosotros.
Una dimensión importante que marcó el conferenciante,  fue al referirse que debemos dejar de memoria de nosotros, que la memoria de un cristiano ha de ser justa, digna de ser guardada. Debemos cuidar nuestro andar, cuidar lo que dejaremos a nuestros hijos e hijas, cuidar nuestros nombres, que no le sea un bajar la cabeza sino que sientan satisfacción de ser nuestros hijos e hijas. Citó a Luc. 15: 11-32, El Hijo Pródigo. ¿qué le hizo regresar al hijo pródigo? La memoria de su Padre, que trataba bien a sus jornaleros. Así hemos de sembrar en el corazón, mente, actuación de nuestros hijos e hijas, para tengan memoria de nosotros, memoria del bien. No demos la oportunidad para que nuestros hijos e hijas, nos abandonen en una casa de ancianos en el mejor de los casos o nos enrostren  nuestras fallas, como lo vemos en el cuento siguiente.
Publicidad por Bligoo.com
Abuelo_y_Nieta_.jpg
“EL PLATO DE MADERA”

Ocurrió hace mucho tiempo en un remoto lugar, aunque me consta que la historia se repitió en distintos lugares y en distintos tiempos, ¡si es que hay hechos que no cambiarán nunca!

A la hora de comer se sentaban en la mesa, abuelo padre de padre, hija nieta de abuelo, y nuera madre de hija, esposa de padre. El abuelo en su categoría adquirida hacía ya algunos años cumplía con la edad, y como no, con los síntomas que estas edades suelen regalar independientemente de los méritos obtenidos. Al abuelo le temblaban las manos permanentemente lo que dificultaba sobre manera el poder comer, lo que conllevaba la caída de comida y no pocas veces  la del plato con el resultado que nos podemos imaginar.

El hijo siempre se estaba quejando de la comida que al padre se le caía, de los platos que rompía, que esto no podía ser, que mira el viejo que poco cuidado tiene, que, Qué se piensa, esto no puede ser, pero a esto le pongo yo solución, Comentaba a su esposa constantemente, ella callaba y asentía con un gesto entre irónico y socarrón, que él nunca supo ver.

El hijo era un hombre versado en buscar soluciones de ingenio fácil y sopesando que era mucho el peso de algún plato roto, se dispuso a buscar un remedio estrujando la viscosidad que el tenía por cerebro. La viscosidad siguió haciendo lo de todos los días, dormir, y él creyó dar con la idea adecuada, y se puso manos a la obra.

Cogió un buen pedazo de madera y comenzó a darle forma, tampoco era cuestión de hacerlo de cualquier manera pues un padre es un padre. En un par de horas la gran obra estaba terminada, estaba todo orgulloso pues había puesto solución a un problema, con gran ingenio, -¡si es qué cuando uno se pone a pensar el mundo gira!

Al abuelo seguía cayéndosele la comida, pues el tembleque no tenía remedio, también seguía cayéndosele el plato, pero eso si ya tenía arreglo pues un plato de madera no rompe al caer. –Ahora ya tengo el problema solucionado, se acabaron los platos rotos. -Problemas a mí…, si cuando me pongo... ¡va a ver el viejo! ¡tiene un hijo que es la ostia!

La hija, viendo lo que hizo el padre le dio que pensar y comenzó a ver como en unos segundos el tiempo transcurría ante sus ojos a velocidad de vértigo, y vio el futuro, por lo que decidió adelantarse a los acontecimientos venideros. La madre que le había adivinado la intención la animó a llevar acabo su propósito.

El padre llegó a casa a la hora de costumbre, con el cansancio de costumbre y la costumbre de costumbre, acostumbrando a ver que es lo que estaba haciendo su hija pues siempre estaba haciendo algún tipo de trabajo manual, era una niña muy creativa y eso a su padre lo tenía maravillado.

Como no podía ser menos, estaba trabajando sobre un trozo de madera el cual parece que estaba recibiendo cierta forma, de momento no muy perceptible, el padre se acerca y pregunta; Qué estas tallando, Es una sorpresa y de momento no te lo puedo decir, Pero puedes darme una pista, Papá por favor, una sorpresa es una sorpresa, y no hay pistas que se puedan dar, eso me lo has enseñado tú, Tienes razón, perdona, al menos dime si tardarás mucho en terminarlo, No, no lo creo, tengo que fijarme un poco en el abuelo y con su ayuda esta semana lo termino, Ah, tiene también participación el abuelo, y yo no puedo saberlo, Papá, no te pongas celoso tú ahora, el abuelo me ayuda porque el también quiere poner su parte y porque es algo para ti, ¡hala! ya está, ya me has hecho decir algo que no debía, y ahora ¡vete! y déjame trabajar, antes de que meta más la pata y deje de ser sorpresa., Vale , vale, ya me voy, que carácter tiene esta niña, con solo ocho años, cómo se parece a su madre.

Transcurrió la semana entre el colegio y la talla de la madera, y el sábado por la tarde estaba terminada. Con la ayuda del abuelo buscaron una caja donde poder guardar el regalo y se dispusieron a envolverlo para darle más emoción cuando se lo entregaran al padre. La niña pensaba que al padre le haría mucha ilusión recibir un regalo así, pues él había hecho lo mismo con el suyo; y la niña creía que esto debía ser una tradición familiar y que el padre de alguna manera le había insinuado que ella debía hacer lo mismo, y ella decidió no esperar tanto y adelantarse a los acontecimientos haciéndolo ahora, antes de que su padre fuese tan viejo como el abuelo, así podría disfrutarlo más tiempo.

El domingo después de comer, con el postre, la niña hace entrega al padre del regalo, el padre todo emocionado se dispone a abrir el paquete, creyendo que debe ser alguna figura; caballo, jugador de fútbol, perro, pájaro, moto, etc., etc. Cuando levanta la tapa y observa lo que hay dentro, (un plato de madera, como el que le hice a mi padre…) los ojos se le quieren salir de las órbitas, la cara se le desencaja y una cierta palidez aflora inesperadamente y se instala en su rostro sin previo aviso. –Papá, te gusta, pregunta la niña toda emocionada. Con un sonido sordo salen muy dificultosamente las palabras. –Sí… sí…es…muy…bonito, no me lo esperaba…-Como tú le regalaste uno al abuelo, yo te regalo uno a ti, lo puedes usar ahora o cuando tengas la edad del abuelo, eso como tú quieras.

Entonces y por primera vez en mucho tiempo comenzó a comprender algunas cosas que tenía olvidadas o que no se había parado a pensar en ellas. Cogió los platos de madera y los rompió, desde entonces miró a su padre de otra manera, era el ser que le había dado parte de la vida y sus enseñanzas y ahí estaba luchando día a día con los avatares y el deterioro del tiempo que no perdona, sin otra elección que arañarle un poco de dignidad a los días que transcurrían  tan lentos y penosos.

Él se preocupó todos los días de dar de comer a su padre, de limpiar los restos de comida, de recoger los pedazos de los platos rotos. En la mirada de su mujer se podía leer con toda claridad, la moraleja y el asentimiento de que rectificar es de sabios aunque se tarde mucho en darse cuenta. –Si mujer ya lo sé, tenías toda la razón, y que lección me ha dado tú hija con tan solo ocho años, ¡caray!, lo que no quieras para ti no lo quieras para nadie.
La moraleja que se podría aplicar aquí, es tan vieja como el mundo aunque como los orígenes del mundo, también ha sido olvidada.

“Cuando tengas cuarenta años no debes olvidar que has tenido quince años,  y que tienes posibilidades de llegar a los ochenta”

“Hijo eres, padre  serás, como hagas, así te harán”

         Si ya me lo decía mi abuela, la tontería no tiene edad rapaz, da igual que tengas veinte “cá” cuarenta, el tonto es eterno e imperecedero. Es como el enamorarse, o con quince o con ochenta, se cometen las mismas tonterías, la tontería no tiene edad, ya me lo decía mi abuela (carallo, qué razón tiña)…


Marcial Cortegoso


 Qué te parece? Cumplamos y cuidemos de nuestras memorias.

sábado, 16 de enero de 2016

¿Cuál es el nombre de nuestra isla?
| 29 SEP 2012, 12:00 AM.
Dos artículos anteriores, uno que versa sobre el nombre de la ciudad capital de República Dominicana, que es Santo Domingo (sin el Guzmán), y el otro que aborda el tema del gentilicio de los dominicanos, han suscitado entre algunos amigos lectores la interrogante que intitula el presente escrito.
En efecto, al igual que acontece respecto de los nombres de la ciudad y de los dos gentilicios con los que indistintamente somos conocidos los habitantes del pueblo de Santo Domingo, dominicanos y quisqueyanos, hay quienes consideran que tal diversidad de nombres genera confusión entre el ciudadano común. Estimo, sin embargo, que si echamos una breve ojeada a la evolución histórica del pueblo dominicano estaremos en capacidad de comprender la cuestión de los diferentes nombres que ha tenido la isla que hoy comparten las naciones haitiana y dominicana.
Nombres primitivos y europeos
Cristóbal Colón, en su Diario de Navegación, al referirse al nombre que los taínos daban a la isla, reiteradas veces consignó que éstos la llamaban Bohío. En efecto, el miércoles 5 de diciembre de 1492, tras su arribo a nuestra demarcación isleña, Colón reveló que mientras se hallaba en Cuba, los aborígenes le hablaron de la existencia de una isla abundante en oro, que llamaban el Baneque o el Babeque. Decidió, por tanto, continuar la expedición en busca de dicha isla, pero en cambio llegó a la que él denominó Española, maravillado por su belleza natural que, a su entender, semejaba algunas regiones de España.
En el Diario se lee que "Tampoco pudo ir al Baneque, porque el viento que llevaba era Nordeste. Yendo así miró al Sueste y vido tierra y era una isla muy grande, de la cual ya tenía dizque información de los indios, a que llamaban ellos Bohío, poblada de gente". Varios días después, el 9 de diciembre de 1492, el Almirante resolvió bautizar la isla Bohío con el nombre de Española. Hay en ella -escribió-, "unas vegas las más hermosas del mundo y cuasi semejables a las tierras de Castilla, ante estas tienen ventaja, por lo cual puso nombre a la dicha isla Española".
Fray Ramón Pané, sacerdote Jerónimo que vino al Nuevo Mundo en el segundo viaje de Colón, y quien fue el primero en aprender el idioma de los indios macorixes de la Española, en su Relación acerca de las antigüedades de los Indios dice que "la isla llamada Española, que antes llevaba el nombre de Haití y así la llaman los habitantes de ella; anteriormente, ésta y las otras islas se llamaban Bouhí". Emiliano Tejera, en su libro Indigenismos, nos dice que el vocablo tenía varias formas de escritura: Bohío, Buhío o Boío.
Bartolomé de Las Casas nos dice en su Historia de las Indias que: "Yendo pues así, mirando las tierras, puso los ojos al Sueste, y vido tierra muy grande y ésta es la grande y felicísima isla Española, de la cual tenían nuevas muy frecuentes de los indios, que como cosa muy fastuosa se la nombraban, llamándola Bohío, no supe por qué tal nombre le pusiesen, siendo toda una lengua de los de Cuba y de la Española, pues no se llamaba sino Haytí, la última sílaba aguda... Así que, miércoles, a 5 días de diciembre, descubrió el Almirante la isla de Haytí, a la cual puso después, como luego aparecerá, la Española".
El vocablo Quisqueya
Acaso el cronista que mayor controversia ha creado en relación con los nombres de la isla fue Pedro Mártir de Anglería. De este autor puede decirse que fue el primero, hacia el 1556, en publicar una historia sobre el descubrimiento de América. Si bien es cierto que nunca estuvo en América, también es verdad que abrevó en valiosas fuentes primarias, entre éstas el propio Cristóbal Colón. En su Décadas del Nuevo Mundo Anglería escribió: "Los nombre que los primitivos habitantes pusieron a la Española primero Quizqueia y luego Haití. Tales denominaciones no fueron hijas del capricho, sino de la significación que según ellos tenían…"
Anglería es, pues, el primer cronista de Indias en mencionar el vocablo Quisqueya como nombre aborigen de la isla. También consignó que los indios denominaban la isla Cipango. A este autor es al que debemos la invención del vocablo Hispaniola que, según algunos entendidos en cuestiones lingüísticas, se trató de una equivocada traducción de Española, una "caprichosa latinización del legítimo nombre de la Española, que fue el que realmente ostentó la isla a raíz de su colonización por los europeos", según Leónidas García Lluberes.
José Gabriel García sostiene en su Compendio de la Historia de Santo Domingo que "El nombre principal que le daban los aborígenes a la isla en que habitamos era Haití, que entre ellos significaba tierra alta; pero a más de este nombre tenía en la parte oriental el de Quisqueya, que equivalía a madre de la tierra; y en la occidental el de Babeque o Bohío, cuya traducción era tierra de oro". En cuanto a Babeque, sabemos por Cristóbal Colón que ese nombre no correspondía a la isla de Bohío o Haití.
Entre los historiadores dominicanos, sin embargo, no existe consenso respecto del vocablo Quisqueya. Hay quienes se inclinan -como Jorge Tena Reyes- por la tesis de que el nombre primitivo de la isla era solo uno: Haití. Otros, empero, prefieren adherirse a la tesis de que a la llegada de los europeos, la isla tenía varios nombres y que Quisqueya era uno de ellos. César Nicolás Penson, en Cosas Añejas, escribió que Quisqueya no era voz indígena, pero reconocía ser de los primeros autores en usarlo como distintivo de lo dominicano. Posteriormente, el canónigo Apolinar Tejera escribió un enjundioso artículo titulado "¿Quid Quisqueya?" en el cual tildó de apócrifo el referido vocablo demostrando que el mismo no existió en la terminología taína y que fue una invención del cronista Pedro Mártir de Anglería.
Al parecer, no existe documento fidedigno -a no ser la versión ofrecida por Anglería- que evidencie a Quisqueya como nombre autóctono de la isla, aunque Anglería consignó que en tiempos del descubrimiento dicho vocablo ya estaba en desuso. En cuanto se refiere al sustantivo Quisqueya (del cual Colón nada dice en su Diario), existen dudas en torno de su autenticidad como voz taína. Sin embargo, una realidad lingüística insoslayable nos fuerza a aceptar dicho vocablo, debido a que el mismo ha resultado de uso preferido por poetas e incluso con el tiempo devino en el otro gentilicio con el que también se identifica a los dominicanos. El historiador Emilio Rodríguez Demorizi sostuvo que "el gentilicio quisqueyano apenas ha pasado de la literatura, de la poesía y de la oratoria, Es nuestro nombre poético, como borinqueño en Puerto Rico".
Las Relaciones de la época parecen indicar que los taínos habían bautizado diversas regiones de la isla con los nombres antes señalados. En el Manual de Historia Dominicana, Frank Moya Pons prefirió eludir la confusa tradición de emplear varios vocablos indígenas y llama Haití a la isla poblada por los taínos. Roberto Cassá, en su Historia Económica y Social de la República Dominicana, también emplea la voz Haití para referirse a la isla; Franklin Franco, por su parte, en su Historia del Pueblo Dominicano, consigna los nombres de Haití o Babeque. Respecto a este último nombre puede afirmarse que los taínos denominaban otra isla, diferente de la nuestra.
Española o Santo Domingo
Se recordará que hacia 1498 (no hay seguridad en torno del día ni del año) Bartolomé Colón -hermano del Almirante-, fundó una ciudad, sobre la margen oriental del río Ozama, que llamó Santo Domingo.
La ciudad de Santo Domingo no tardó en convertirse en el principal puerto de la isla Española y cuando en 1502 fue destruida por un huracán, el gobernador de la colonia, que lo era Frey Nicolás de Ovando, dispuso su traslado a la margen Occidental del río Ozama, que es donde actualmente se encuentra.
Antonio del Monte y Tejada y José Gabriel García en sus respectivas obras consignaron que el 6 de diciembre de 1508, mediante Real Cédula, el rey de España extendió a toda la isla el nombre de Santo Domingo. Sin embargo, se desconoce esa Real Cédula y se cree que el nombre de Santo Domingo fue aplicado a la isla por uso general, tal vez por parecerles más simpático y cómodo a europeos y criollos.
¿A qué se debió la adopción del nombre de Santo Domingo para la isla entera? Entre varias razones al hecho de que la isla Española se convirtió en el más importante y lucrativo centro de actividades comerciales del Nuevo Mundo. Tal circunstancia determinó que el nombre de la ciudad principal y asiento del gobierno colonial primara sobre el de Española. Varias de las instituciones de importancia que fueron establecidas en la ciudad Primada de América, pero que tuvieron jurisdicción más allá de los límites isleños, ostentaron el nombre de Santo Domingo, tales como la Real Audiencia de Santo Domingo y el Arzobispado de Santo Domingo.
El nombre de Isla Española prevaleció durante los primeros tres decenios del siglo XVI; pero ya en 1550 a todo el territorio insular se le aplicaba el nombre de Santo Domingo o se combinaba con el de Española de esta manera: isla Española de Santo Domingo, tal y como se evidencia en un libro que data de 1730, escrito por el padre jesuita Pedro Javier Francois de Charlevoix titulado Historia de la isla Española o de Santo Domingo; y en otro del publicista francés Moreau de Saint Mery, publicado hacia 1796, que se intitula Descripción topográfica y política de la parte española de la Isla de Santo Domingo.
¿Santo Domingo o Hispaniola?
Desde el siglo XVIII nuestra isla fue siempre conocida con el nombre de Santo Domingo. Sin embargo, cuando los esclavos del Santo Domingo francés se rebelaron contra el imperio napoleónico, y proclamaron la República de Haití, en la Constitución de 1806 consignaron que: "La isla de Haití (antes llamada Santo Domingo) con las islas adyacentes que de ella dependen, forman la República de Haití." A partir de entonces, hasta 1867, los legisladores haitianos continuaron insistiendo en la tesis louverturiana de la una e indivisible, ya que consideraban que Haití solo tenía por límites el mar. El tema del nombre de la isla reapareció en la reforma constitucional de 1996 en cuyo Art. 8, leemos que "El territorio de la República de Haití comprende la parte Oriental de la isla de Haití, así como las islas adyacentes…"
Los dominicanos, en cambio, tras la proclamación de la República Dominicana en 1844, cuando sancionaron la primera Carta Sustantiva de la nación, al referirse al territorio de la República, consignaron lo siguiente en el Artículo 2: "La parte española de la isla de Santo Domingo y sus islas adyacentes, forman el territorio de la República Dominicana." De entonces acá, todas las reformas constitucionales que han tenido lugar en nuestro país han mantenido inalterable la cuestión del nombre de la isla. El Pacto Fundamental vigente, que data del 26 de enero de 2010, Art. 9. "El territorio de la R.D. es inalienable. Está conformado por la parte oriental de la isla de Santo Domingo, sus islas adyacentes y el conjunto de elementos de geomorfología marina."
Debido a esa circunstancia en que dos Estados que comparten la misma isla, la identifican con nombres diferentes, fue que durante la primera Ocupación Militar Norteamericana de nuestro país, los generales norteamericanos J.H. Pendleton (Jefe interino del Gobierno Militar) y W.W Russell, Ministro de Estados Unidos en la República Dominicana, recomendaron a la Sociedad de Geografía de Estados Unidos aplicar a nuestra isla el nombre de Hispaniola.
Cuando esa sugerencia se hizo, mediante una circular del 8 de junio de 1918, la intelectualidad dominicana de inmediato elevó su protesta y rechazó tal proposición en virtud de que Hispaniola nunca había sido nombre oficial de la isla y porque, además, aún prevalecía el nombre original de Santo Domingo, consignado en nuestra Carta Sustantiva desde 1844 a la fecha. Sin embargo, no pocos académicos norteamericanos todavía utilizan el vocablo Hispaniola para referirse a nuestra isla y debe quedar claramente establecido que el territorio ocupado por Haití y República Dominicana sólo tiene un nombre: Santo Domingo.
En cierta ocasión alguien sugirió el nombre de la isla Colombina. Sin embargo, algún día llegará en que habrá que enfrentar la cuestión de Hispaniola, nombre que en el pasado siglo, como se indicó, fue impuesto por la Sociedad de Geografía de Estados Unidos. Pero esta decisión tendrá que ser abordada de manera conjunta por los gobiernos de Haití y República Dominicana, toda vez que es a ambos Estados a los que corresponde decidir sobre el nombre común que debe ostentar el territorio insular que compartimos haitianos y dominicanos.



martes, 15 de septiembre de 2015

Epoca Precolombina - Cultura Taina

href = "http://www.slideshare.net/wandacal/la-cultura-tana-9951540" title = "La cultura taína" = "_ blank" & gt; La cultura taína
Ver más presentaciones de wandacal
"& Gt;

lunes, 2 de febrero de 2015

Importante: El programa de la Asignatura

Hola, información importante
El programa de la Asignatura, Fundamentos de Historia Social Dominicana,  esta en la copiadora, Copy Fe. Es la fotocopiadora que está próximo a la Facultad de Arte.